Fernando González Llort
Fernando González Llort,
nace en Ciudad de La Habana, el 18 de agosto de 1963,
de procedencia social obrero, hijo de Magaly Llort Ruiz
y Fernando Rafael González Quiñones. En
1968 inicia sus estudios primarios cursando del primero
al cuarto grado en la escuela Mártires latinoamericanos;
posteriormente el quinto y sexto grados en la escuela
"Vo Thi Tan", ambos en Ciudad de La Habana.
Desde muy temprana edad se caracterizó por su
seriedad y dedicación a los estudios, obteniendo
buenos resultados docentes. En 1973 inicia sus estudios
secundarios en la ESBEC "José Martí",
en Batabanó, trasladándose posteriormente
a la ESBEC "José Martí", en
San Antonio de los Baños. En esta etapa se incorpora
a la FEEM, ocupando cargos a nivel de aula.
Entre 1978 y 1981, cursa estudios en el preuniversitario
"José Carlos Mariátegui", en
la Isla de la Juventud, graduándose entre los
tres primeros expedientes del curso.
En 1981 ingresa en las filas de la Unión de Jóvenes
Comunistas, como resultado de su ascendente trayectoria
estudiantil y política. De 1981 a 1987, cursa
estudios universitarios en el Instituto Superior de
Relaciones Internacionales, "Raúl Roa García",
ocupando diversos cargos en la FEU y en la UJC, donde
se proyecta como dirigente estudiantil ejemplar, con
una elevada conducta y graduándose con Diploma
de Oro.
Durante sus estudios universitarios se destaca, además,
en la promoción de eventos culturales, participando
activamente en los festivales de teatro del centro de
estudios.
Entre 1987 y 1989, cumple misión internacionalista
en la República Popular de Angola, en una brigada
de tanques, recibiendo, al finalizar su misión,
las medallas Combatiente Internacionalista de segunda
clase, y Por la victoria Cuba-República Popular
de Angola, asumiendo con estoicismo los rigores de la
contienda militar.
Como resultado de su trayectoria, en 1988 se le otorga
la militancia en el Partido Comunista de Cuba.
A raíz del incremento de las actividades terroristas
y provocadoras que tienen lugar en la década
de los 90, Fernando sale a mediados de ese período
a cumplir misiones de control y obtención de
información, sobre el accionar de varios cabecillas
y miembros de las distintas organizaciones contrarrevolucionarias
radicadas en la Florida.
Siempre se ha caracterizado por su madurez, sentido
de responsabilidad y exactitud en el cumplimiento de
las tareas a él asignadas.
Su madre es una intachable revolucionaria, con una amplia
trayectoria laboral, que incluye la Oficina de Control
del Seguro, el Banco Nacional de Cuba, y en estos momentos
trabaja en la casa matriz de la UNECA, como especialista
en finanzas, caracterizándose por su alta preparación
profesional, su exigencia, ética laboral y humana,
y cuidado de los recursos. Ha dedicado su vida a la
formación revolucionaria de Fernando, estimulando
en forma entusiasta sus ideales internacionalistas,
patriotas y humanistas.
Ha ocupado distintos cargos en las organizaciones masa,
fue miliciana desde la Crisis de Octubre hasta la época
actual, en que se encuentra incorporada a las Brigadas
de Producción y Defensa del municipio 10 de Octubre.
Durante los años de estancia de su hijo en Estados
Unidos, incluido el período de detención,
Magaly mantuvo una postura sólida, discreta,
expresando que se sentía orgullosa de la conducta
intransigente de Fernando en la cárcel.
Su padre trabajó vinculado a algunas instituciones
docentes en Ciudad de La Habana y desde 1997 reside
en España.
Fernando González Llort tiene dos hermanas. Marta
González Llort, graduada de economía.
Trabajó en el Departamento de Finanzas de la
Empresa de Confecciones Juveniles de la Industria Ligera
y actualmente es gerente de la firma CINCOPEX. Integrada
a las organizaciones de masa y a la CTC. Es casada y
tiene una hija.
Lourdes González Llort, graduada de matemáticas
del pedagógico "Enrique José Varona",
ejerció como profesora de matemáticas
y física en la EIDE y en secundarias urbanas.
Actualmente trabaja en el organismo central del Ministerio
de la Industria Ligera. Es casada e integrada a las
organizaciones de masa.
Su esposa se nombra Rosa Aurora Freijanes Coca, graduada
de técnico medio de economía en la escuela
del antiguo CECE. Desde 1997 trabaja en la entidad financiera
de COPEXTEL, CINCOPEX, como especialista. Pertenece
a las organizaciones de masa y recientemente se inició
su proceso para el ingreso al Partido.
Cargos imputados:
a. Conspiración para cometer delitos contra Estados
Unidos: Comprende una sanción de hasta 5 años.
b. Obtención y uso de documentación falsa
de identificación. Comprende una sanción
de hasta 5 años. Agravada por dos cargos más
por utilización ilegal de cinco o más
documentos de identificación.
c. Agente extranjero no declarado. Comprende una sanción
de hasta 10 años. Agravado por un cargo más
por ayudar y persuadir a Antonio a convertirse en agente
extranjero no declarado.
Argumentación de por qué es inocente:
Se aplicó la pena máxima para cada delito
sin tener en cuenta ninguna atenuante, lo que demuestra
el carácter irracionalmente desmesurado de las
sanciones. Según la ley norteamericana se sanciona
con la máxima cuando el acusado es potencialmente
peligroso, reincidente y agresivo. Nunca existió
quejas del jurado, de la jueza ni de la Fiscalía
sobre el comportamiento de los acusados, ni se les comprobaron
actitudes moral y éticamente inadecuadas durante
el tiempo que residieron como ciudadanos en ese país.
No se tuvo en cuenta para ninguno de los delitos, ni
siquiera como atenuante, el estado de necesidad
El cargo a) Conspiración para cometer delitos
contra Estados Unidos. No existen pruebas directas que
argumenten la comisión del delito de conspiración.
Además, Fernando tenía la misión
de vigilar y conocer las actividades de un connotado
terrorista, Orlando Bosch, a quien las propias autoridades
norteamericanas han conceptualizado como un enemigo
público y que se sabe públicamente que
recauda dinero para mandar explosivos y armas para Cuba,
lo cual viola la Ley de Neutralidad
El cargo b) Obtención y uso de documentación
falsa de identificación, no se pudo argumentar
con pruebas el dolo específico o una intención
malsana contra el gobierno de Estados Unidos. No cometió
actos delictivos al usar la documentación falsa.
En el caso del inciso c) Agente extranjero no declarado,
para ser condenado por este estatuto el acusado tiene
que haberse demostrado conocedor del requisito de registración
exigido por la ley. Aunque en general el desconocimiento
de la ley no exime al ciudadano de su cumplimiento,
hay casos atípicos en que algunos acusados han
sido exonerados porque el estatuto que aplicado no era
de conocimiento común, tal como pasa en este
caso.
Alegato presentado en la vista de sentencia
celebrada el jueves 18 de diciembre de 2001 por el compañero
Fernando González Llort
Su Señoría:
Me uno a mis compañeros que me han antecedido
en el reconocimiento y agradecimiento a la profesionalidad
del señor Richard, de las traductoras que tan
eficientemente han trabajado y de los U. S. Marshalls.
Me uno también a lo expresado aquí por
cada uno de mis hermanos en sus audiencias de sentencia.
Me siento honrado de contar con la amistad de esos compañeros
y hermanos que con tanto valor y dignidad recibieron
sus injustas sentencias.
También quiero agradecer el profesionalismo de
los abogados que nos representan a los cinco y especialmente
a Joaquín Méndez y la oficina del defensor
público del Distrito Sur de la Florida.
Si para mí no estuviera bien claro que el fanatismo,
el odio y la irracionalidad contra Cuba se generan y
estimulan solo por un segmento minoritario de la comunidad
cubanoamericana residente en esta localidad, no hubiera
aceptado ser representado por un miembro de esa comunidad.
Su profesionalismo en este caso es una muestra de que,
contrario a lo que quieren hacer ver quienes controlan
los medios de comunicación hispanos con su estridencia
anticubana, la mayoría de la comunidad cubanoamericana
en la Florida tiene una actitud racional hacia su país
de origen aun cuando tengan opiniones contrarias al
gobierno de Cuba.
Eso lo demuestra también el hecho de que cientos
de miles de cubanoamericanos viajan todos los años
a Cuba y envían dinero a sus familiares.
Quienes crean que la radio cubana de Miami y las organizaciones
extremistas cubanas en esta localidad representan la
forma de pensar de la mayoría de los cubanoamericanos
residentes en esta ciudad, están cayendo precisamente
en la trampa que ha tendido ese sector extremista y
minoritario, pero económicamente poderoso, para
presentar una imagen de unidad y representatividad de
los sentimientos de cientos de miles de cubanos que
viven aquí, cuando esa no es la realidad.
Su Señoría:
Yo pensé que la Fiscalía vendría
hoy a esta Sala a solicitar para mí una sentencia
de un año de probatoria. Después de todo,
eso fue lo que esta misma Fiscalía le ofreció
al señor Frómeta cuando éste le
compró a un Agente encubierto del gobierno un
misil "Stinger", explosivo C-4, granadas y
otros armamentos. No importa que el señor Frómeta
le hubiera confesado al propio Agente encubierto sus
intenciones terroristas y el uso asesino e inescrupuloso
que haría de esos materiales.
Después recapacité y me di cuenta de que
esperar ese mismo tratamiento por parte de la Fiscalía
hacia mí era algo ilusorio, pues yo soy cubano
de allá, de la isla, y eso implica que al acusarme
entran a jugar consideraciones como la ignorancia de
lo que es Cuba realmente, el odio y la irracionalidad
contra mi país, estimulados por un sector extremista
que controla lo que se dice aquí sobre Cuba y
se encarga de silenciar cualquier otra opinión
más racional.
Mientras estábamos celebrando nuestro juicio
en esta Sala, falleció en Miami Esteban Ventura
Novo, y lo menciono porque creo que encierra un símbolo.
Esteban Ventura Novo fue uno de los jefes de la policía
del dictador Fulgencio Batista en Cuba antes del triunfo
de la Revolución y fue responsable de la tortura,
el asesinato y desaparición de decenas de jóvenes
en la capital cubana. Todo eso sucedía con la
anuencia y el apoyo del gobierno de Estados Unidos,
entonces encabezado por Eisenhower.
Cuando el gobierno revolucionario tomó el poder
en Cuba, Ventura Novo y otros como él, responsables
de crímenes contra el pueblo cubano, fueron recibidos
y cobijados por el gobierno de este país. Muchos
de ellos fueron usados, con la asesoría, dirección
y financiamiento de las agencias de inteligencia norteamericanas,
en su guerra sucia contra un gobierno que evidentemente
contaba y cuenta con el apoyo de su pueblo.
Se iniciaba así una historia de agresiones a
Cuba en todas las esferas de la vida económica
y social del país. Una historia en la que a la
guerra económica, la agresión biológica,
la guerra psicológica a través de la propaganda
y las amenazas de agresión militar, se unen el
terrorismo, el sabotaje, las acciones paramilitares
y los intentos de asesinato de los líderes políticos
de la Revolución, originados casi todos desde
el sur de la Florida.
La Fiscalía dirá que eso es propaganda
y paranoia de Cuba. Yo me pregunto si tendrían
vergüenza para ir a Cuba a decirles eso a las madres,
esposas e hijos que han perdido a sus familiares víctimas
de esas agresiones. Tales manifestaciones de la Fiscalía
demuestran su falta de sensibilidad humana y su incapacidad
para ponerse en la posición de la otra parte.
Mediante la organización directa por parte de
agencias del gobierno norteamericano, el apoyo de estas
a los grupos extremistas que las ejecutan, o simplemente
dejándoles hacer sin una verdadera persecución
o el trato benevolente cuando alguien ha sido apresado,
las actividades de los grupos terroristas y paramilitares
de origen cubano radicados en el sur de la Florida han
sido usadas como instrumentos de la política
exterior de este país hacia Cuba.
Los grupos terroristas de la extrema derecha cubana
de Miami fueron creados, entrenados y financiados por
la CIA. Para el pueblo cubano eso siempre ha estado
bien claro. Si alguna duda quedara a los presentes en
esta Sala, ahí están los documentos desclasificados
por el propio gobierno de los Estados Unidos en 1997
y 1998, en los que se reflejan las decisiones tomadas
por altos dirigentes de este país.
Uno de esos documentos se refiere a una reunión
en la que participaron funcionarios de alto nivel encabezados
por el entonces vicepresidente Richard Nixon y en la
que se aprobó el llamado "Plan de acción
encubierta contra el régimen de Castro".
En un memorándum sobre dicha reunión,
uno de los participantes en la misma, el General Goodpaster
comenta: "El Presidente dijo que él no conocía
plan mejor para manejar esta situación. El gran
problema es la filtración y la falla de seguridad.
Todo el mundo tiene que estar dispuesto a jurar que
él (Eisenhower) no sabe nada de esto (...) dijo
que nuestras manos no deben aparecer en nada de lo que
se haga."
Yo me pregunto: ¿Qué podemos esperar dentro
de 30 ó 40 años cuando se decida desclasificar
documentos sobre lo que ocurre hoy?
La mayor parte de los cubanoamericanos que hoy, 40 años
más tarde, se mantienen activos en su accionar
terrorista contra Cuba, son bien conocidos por los organismos
de seguridad de los Estados Unidos porque a ellos pertenecieron
y de ellos aprendieron el manejo de los medios técnicos
y los métodos de trabajo.
Sus vínculos con los fundamentalistas de la extrema
derecha de la política norteamericana los ha
llevado a aparecer vinculados a los episodios más
oscuros de la historia reciente de este país:
el asesinato del presidente Kennedy, el escándalo
Watergate, el asesinato de Orlando Letelier y Ronni
Moffit y el suministro clandestino de armas a la contra
nicaragüense, en violación de las leyes
aprobadas por el Congreso. Su actuación siempre
ha ido en contra de los intereses del pueblo de Estados
Unidos.
Quizás la complicidad y lealtad a ese sector
político de esta sociedad es la que les garantiza
la impunidad en sus acciones contra Cuba, brindándoseles
la seguridad de que sus actividades serán pasadas
por alto por las autoridades e incluso de que se ejercerán
presiones políticas en su favor en caso de ser
apresados. Los hechos demuestran que así ha sido.
Ahí están los casos de Luis Posada Carriles
y Orlando Bosh, ambos con un amplio historial de vínculos
con la CIA, quienes fueron los autores intelectuales
de la voladura de un avión comercial cubano en
pleno vuelo el 6 de octubre de 1976, hecho en el que
murieron 73 personas inocentes.
Orlando Bosh vive libremente en esta comunidad gracias
al "Parole" otorgado por el ex presidente
George Bush a pesar de ser considerado un peligro y
un connotado terrorista por las propias autoridades
del Departamento de Justicia de este país.
Un papel importante en la concesión del "Parole"
presidencial a Orlando Bosh lo jugaron las presiones
y recomendaciones de la representante Republicana por
la Florida Ileana Ros-Lehtinen. Es, por tanto, defensora
y protectora de terroristas.
Las evidencias presentadas por la Defensa, documentos
sobre los cuales tenía conocimiento el FBI, como
vimos en el juicio, demuestran que Orlando Bosh continúa
conspirando desde Miami para cometer actos terroristas
contra Cuba. Nadie ha ido a arrestarlo.
El pasado 22 de agosto se publicó en The Miami
Herald un anuncio a página completa en el que
un llamado "Foro Patriótico Cubano"
establece entre sus principios que reconocen y apoyan
el uso de cualquier método en la lucha contra
Cuba. Uno de los firmantes de esa declaración
es Orlando Bosh. Con tal impunidad actúa.
El caso de Posada Carriles es aún más
bochornoso. Fugado de una cárcel de Venezuela
en la que se encontraba por su participación
en la voladura del avión comercial cubano en
el que murieron 73 civiles inocentes, aparece en Centroamérica
con un nombre falso bajo las órdenes del Teniente
Coronel Oliver North, funcionario del Consejo de Seguridad
de la Administración del presidente Reagan, involucrado
en una actividad ilegal, el llamado Irán-Contras,
investigado posteriormente por un Fiscal Especial.
Todo eso está documentado y lo conocen los Servicios
de Seguridad de Estados Unidos. Como conocen también
que fue la FNCA la que financió y organizó
la fuga de Posada Carriles de la cárcel de Venezuela.
Hoy, Luis Posada Carriles y otros tres cubanoamericanos
residentes en Miami, todos con una larga historia de
participación en acciones terroristas contra
Cuba y también en territorio de Estados Unidos,
se encuentran detenidos en Panamá por participar
en una conspiración que se proponía volar
en pedazos con explosivo C-4 el Paraninfo Universitario
de la capital de ese país en el que Fidel Castro
estaría reunido con miles de estudiantes panameños.
Desde Miami se apoya a estos terroristas que están
en la prisión en Panamá, se recauda dinero
en colectas públicas para su defensa y para eso
se utilizan las emisoras radiales cubanas, se ejercen
presiones a las autoridades panameñas y se coordina
la defensa legal de los terroristas mientras se crean
condiciones para una eventual fuga de los acusados.
Demás está decir que aquí en la
radio y la prensa controlada por los cubanos de la extrema
derecha se les considera patriotas y no vulgares terroristas,
que es lo que realmente son.
Todo esto sucede ante los ojos de las autoridades de
este país.
Pudiera hacerse un recuento extenso de las actividades
terroristas y paramilitares e intentos de asesinato
de dirigentes políticos cubanos organizadas desde
el sur de la Florida. Sobre los últimos la Comisión
Church del Senado norteamericano documentó en
1975 una lista parcial de aquellos en los que la CIA
participó directamente, incluso auxiliándose
de elementos del crimen organizado. Tal es la falta
de ética.
¿Qué opción le queda al pueblo
de Cuba para defender su soberanía y su seguridad?
Todos aquí en esta Sala estamos familiarizados
con el concepto de "causa probable" utilizado,
entre otras cosas, para autorizar el empleo de medios
y métodos de investigación criminal, realizar
registros, arrestos, etcétera. ¿Quién
en el gobierno de Estados Unidos puede decir aquí
en esta Sala que en estos últimos 42 años
no ha existido "causa probable" para justificar
y avalar jurídicamente la investigación
de las acciones que se originan o financian desde el
sur de la Florida contra Cuba?
Durante nuestro juicio la Fiscalía, en un alarde
de hipocresía, amenazó con aplicar la
Ley R.I.C.O. a testigos de la Defensa si testificaban
en esta Sala. Todo con el objetivo de evitar que salieran
a la luz las actividades terroristas en las que esos
señores habían participado.
La Ley R.I.C.O., aprobada por el Congreso principalmente
para combatir el crimen organizado, lleva más
de 20 años en vigor. Nunca se ha aplicado a ningún
grupo de terroristas aquí en Miami a pesar de
que el gobierno tiene la información necesaria
para hacerlo.
Ahí tienen un ejemplo de que sí hay leyes
que permiten el procesamiento criminal de esas personas
y esos grupos.
Lo que sucede es que, cuando menos, no ha existido la
voluntad política de hacerlo. Si esa voluntad
política existiera, muchas de las organizaciones
terroristas que hoy tienen sus oficinas públicamente
en Miami hubieran tenido que ser cerradas y sus miembros
apresados.
De una forma resumida esa es la realidad a la que el
pueblo cubano ha tenido que enfrentarse y con la cual
ha tenido que convivir durante más de cuarenta
años. El pueblo cubano tiene derecho a defenderse
porque hasta ahora el gobierno norteamericano, que es
el encargado de hacer cumplir las leyes de este país
y de aprobarlas si es necesario para combatir los actos
criminales, ha hecho muy poco o nada para detener las
actividades contra Cuba.
Es en ese contexto en el que llegamos a la década
del 90. Cuba atraviesa por la situación económica
más crítica de los últimos 40 años,
debido fundamentalmente a factores externos.
Los grupos terroristas radicados en Miami y aliados
a la extrema derecha política de los Estados
Unidos interpretaron que era la hora de dar el puntillazo
final al Gobierno Revolucionario de Cuba y se intensifican
las acciones políticas por un lado y las actividades
terroristas por el otro.
La FNCA constituía la organización más
influyente de la comunidad cubana por los recursos económicos
de que disponía y la influencia que ejercía
sobre políticos clave en la estructura del gobierno
de los Estados Unidos.
Su estrategia consistió en hacer aprobar medidas
en el Congreso que pretendían asfixiar económicamente
al pueblo cubano con la falsa esperanza de que este
se levantaría contra el Gobierno Revolucionario,
a la vez que organizaba y financiaba desde Miami una
ola de atentados terroristas en Cuba con el objetivo
de dañar la economía ya en proceso de
recuperación.
Esa ola terrorista contra instalaciones turísticas
en Cuba fue financiada y organizada por la FNCA. El
terrorista principal, Luis Posada Carriles, reconoció
al periódico The New York Times su responsabilidad
en la autoría de esos atentados y el financiamiento
de los mismos con dinero proveniente de esa organización.
En los artículos publicados por ese periódico
los días 12 y 13 de julio de 1998, Posada Carriles
tácitamente admite que él funcionaba como
el brazo armado de la FNCA.
En esa misma entrevista explica que las autoridades
norteamericanas no han hecho ningún esfuerzo
por interrogarlo sobre los atentados terroristas contra
hoteles en Cuba y atribuye esa falta de acción
a su larga relación con ellas. Sus palabras fueron:
"As you can see (...) The FBI and The CIA, don't
bother me, and I'm neutral with them. Whenever I can
help them, I do."
En los días siguintes la conocida prensa anticubana
de Miami se encargaría de borrar de la memoria
de la comunidad las declaraciones y graves afirmaciones
que había publicado el New York Times, haciéndolas
desaparecer de los medios de comunicación locales
con algo que es una obsesión de esta comunidad:
una supuesta enfermedad del Presidente Fidel Castro.
No importa que la historia fuera una farsa y se desinflara
en unos pocos días. Jugó su papel de hacer
que la gente común se olvidara de lo que había
publicado el New York Times y las repercusiones que
tenían las declaraciones hechas a ese periódico
por Posada Carriles.
Los que no debían haber olvidado fueron el FBI
y otras autoridades norteamericanas, pues los artículos
mencionados fueron publicados los días 12 y 13
de julio. Exactamente 26 días antes de la publicación
de esos artículos, en La Habana, una delegación
oficial norteamericana, que incluía a miembros
del FBI; recibió una amplia información
y se les suministraron filmaciones y grabaciones que
contenían evidencias de la participación
de la FNCA y altos directivos de la misma en la organización
y financiamiento de actos terroristas contra Cuba. Muchos
de esos materiales constituyeron pruebas de la Defensa
en este caso.
Todavía Cuba está esperando, pasados más
de tres años, por la acción del FBI para
detener a alguna de las personas involucradas.
El 26 de octubre de 1990 el señor Ángel
Berlingueri, entonces Agente Especial del FBI en la
oficina de Miami, compareció en el programa radial
"Mesa Redonda", que se transmite por la emisora
WAQI "Radio Mambí". Casualmente este
Agente participó ocho años más
tarde en mi arresto y testificaría posteriormente
en esta Sala.
Su comparecencia tiene lugar en la misma emisora radial,
con el mismo locutor o entrevistador y en la programación
que usualmente se utiliza para recaudar fondos para
las actividades contra Cuba, para la defensa de terroristas
y como medio de propaganda anticubana y actividad política
caracterizada por el fanatismo.
Allí fue donde compareció este Agente
Especial del FBI.
Llama la atención que en sus palabras y explicaciones
al público sobre las supuestas actividades de
agentes al servicio del Gobierno cubano en el sur de
la Florida, no se menciona nada que tenga que ver con
la seguridad nacional de los Estados Unidos, sin embargo,
sí se reconoce que hay grupos aquí en
Miami que conspiran para derrocar al Gobierno cubano.
Algo que va en contra de la Ley de Neutralidad, aunque
esto último no lo menciona en su comparecencia.
En la misma el Agente del FBI reconoce que desde Miami
se ejecutan acciones y atentados contra el Gobierno
de Cuba y que el objetivo del Gobierno cubano es mantenerse
informado sobre esos planes. Para colmo este Agente
del FBI, al despedirse, le informa a los radioescuchas
que sepan que "nosotros estamos luchando y tenemos
los mismos objetivos: que Cuba sea libre lo antes que
se pueda.
Que yo conozca, el FBI no se creó ni tiene entre
sus funciones luchar por la libertad de ningún
país. Pero, además, esas declaraciones
dejan bien claro la agenda política que tiene
la oficina del FBI en el sur de la Florida.
Coincidentemente esas declaraciones fueron hechas en
octubre de 1990, precisamente al iniciarse una década
en la que se incrementan las acciones terroristas contra
Cuba desde el sur de la Florida.
Declaraciones como esas, viniendo de un Agente del FBI
y realizadas en la emisora y la programación
radial con las características antes mencionadas,
solo pueden tener el efecto de estimular a los organizadores
de acciones terroristas contra Cuba y brindarles la
seguridad de que no serán perseguidos por sus
acciones.
En esa misma emisora, en el mismo programa y con el
mismo moderador, compareció el señor Héctor
Pesquera, Agente a cargo de la oficina del FBI en el
sur de la Florida, solo unos días después
del veredicto en nuestro juicio.
¿Qué puede hacer Cuba ante tales realidades
para defenderse y estar prevenida de los planes terroristas?
¿Se puede confiar en las autoridades del FBI
del sur de la Florida cuando se trata de asuntos que
tienen que ver con la seguridad de Cuba?
¿Se puede registrar ante el gobierno norteamericano
alguien que esté aquí para conocer sobre
las actividades de grupos terroristas y prevenir las
mismas para evitar la muerte de inocentes?
¿Qué puede hacer Cuba para defender a
su pueblo cuando las embarcaciones procedentes de la
Florida cargadas con armamentos para atacarla son detenidas
por autoridades norteamericanas y estas se contentan
con una explicación como: "Estamos pescando
langostas"? Eso lo escuchamos en esta Sala de un
Agente del ATF que detuvo a una embarcación cargada
de armamentos y con mapas de Cuba a solo cuarenta millas
de sus costas.
El 23 de julio de 1998 el Miami Herald reproducía
declaraciones del terrorista Tony Bryant, quien se reía
de que los oficiales de FBI lo habían interrogado
después que su lancha con explosivos a bordo
apareciera cerca de La Habana. Según refiere
Bryant al mencionado periódico, él prometió
que no lo volvería a hacer y lo dejaron ir.
¿Qué puede hacer Cuba cuando terroristas
como Virgilio Paz y José Dionisio Suárez,
quienes volaron en pedazos a Orlando Letelier y Ronnie
Moffit en la capital de este país y después
estuvieron fugitivos de la justicia, cumplen solamente
7 años de su sentencia y son sacados a la calle
gracias a las gestiones de la FNCA que paga sus abogados?
Yo he conocido casos de reentry que han sido sentenciados
a más tiempo que ese.
Las primeras palabras de uno de estos individuos a la
prensa fueron para agradecer a la FNCA, a Armando Pérez
Roura y la WAQI por los esfuerzos realizados por ambos
para su liberación. Es la misma emisora y el
mismo comentarista ante el cual comparecieron los Agentes
del FBI Berlingueri y Pesquera.
La realidad es que a Cuba no le queda otra alternativa
que tener personas aquí que por amor a su Patria
y no por dinero la mantengan al tanto de los planes
terroristas y le permitan evitarlos siempre que sea
posible. Esa es la razón de mi presencia aquí.
Mientras la situación sea la que he descrito,
Cuba tiene el derecho moral de defenderse de la forma
en que mis compañeros y yo lo hemos hecho.
Su Señoría:
El pasado 11 de septiembre todos fuimos testigos de
un acto criminal y horrendo. Un acto deleznable que
consternó a la mayor parte de la población
del mundo que conoció de esos hechos a través
de las cadenas de televisión. Los actos terroristas
que durante años se han cometido contra Cuba
no han sido transmitidos por ninguna de esas cadenas.
Permítaseme recordar que también un 11
de septiembre, pero de 1980, Félix García,
diplomático cubano acreditado ante las Naciones
Unidas, fue asesinado en la ciudad de Nueva York por
uno de los terroristas que hoy se encuentra preso en
Panamá junto a Posada Carriles.
A raíz de los actos terroristas acaecidos en
Nueva York y Washington, la conciencia mundial de la
necesidad de erradicar el terrorismo se ha incrementado.
A las pocas horas, incluso minutos de esos sucesos,
todos los analistas y funcionarios de alto nivel del
gobierno de este país estaban ofreciendo declaraciones,
informaciones y puntos de vista a través de los
medios de comunicación. Todos ellos enfatizaban
la necesidad de mejorar el trabajo de Inteligencia y
la penetración de los grupos que llevan a cabo
tales actos y de quienes los apoyan y dan refugio.
Estoy convencido de que Estados Unidos se sentiría
orgulloso de aquel de sus hijos que hubiera tenido la
oportunidad y el privilegio de haber evitado actos como
los del pasado mes de septiembre. Ello hubiera constituido
un gran servicio a su pueblo y a la humanidad.
El Presidente Bush, en su discurso ante la sesión
conjunta del Congreso de la Nación el día
20 de septiembre del 2001, dijo:
"Esta noche somos un país que despertó
al peligro y fue llamado a defender su libertad."
Su Señoría:
Mi país y mi pueblo fueron obligados hace más
de cuarenta años a despertar al peligro y llamados
a defender su libertad. Yo me siento orgulloso de haber
sido uno de los que previno a mi pueblo de esos peligros.
Esa misma noche, el Presidente Bush expresó más
adelante en su discurso:
"... Nos uniremos para fortalecer a nuestras Agencias
de Inteligencia para así conocer los planes de
los terroristas antes que estos actúen, y encontrarlos
antes de que ataquen."
Cuba, que ha sufrido ataques terroristas durante 42
años, tiene derecho también a defenderse
de esa manera. Hoy la nación americana se une
en la lucha contra el terrorismo, algo que para mi país
ha sido una necesidad y una realidad desde hace muchos
años.
No puede haber doble rasero. El terrorismo debe ser
combatido y eliminado tanto si se comete contra un país
grande y poderoso como si es contra países pequeños.
No hay terrorismo malo y terrorismo bueno.
En el informe sobre Orlando Bosh, presentado por el
Subsecretario de Justicia en el año 1989, señor
Joe D. Whitley, quien por su posición administrativa
estaba menos sometido a presiones políticas o
conveniencias de política exterior, este funcionario
decía:
"The United States cannot tolerate the inherent
inhumanity of terrorism as a way to settling disputes.
Appeasement of those who would use force will only breed
more terrorists. We must look on terrorism as a universal
evil, even if it is directed toward those with whom
we have no political sympathy."
Su Señoría:
Hoy Usted va a cumplir con esta etapa de nuestro proceso
y dictará la sentencia que considera apropiada.
Yo, por último, deseo reiterarle que nunca puse
en peligro la seguridad nacional de Estados Unidos,
ni fue nunca esa mi intención ni la de mis compañeros.
Lo que hice fue motivado por el amor a mi Patria y por
la convicción de que la historia demuestra que
es la única opción que le queda al pueblo
cubano para evitar la muerte de inocentes personas y
la destrucción que traen aparejadas las acciones
terroristas que se cometen contra mi país.
En las manos del gobierno de Estados Unidos está
el poner fin a esos actos. Cuba ha demostrado su voluntad
de cooperar en esa y otras esferas como el narcotráfico
con las autoridades norteamericanas. Algo que es en
el mejor interés de ambos pueblos y que sí
afecta la seguridad nacional de los Estados Unidos.
Son las autoridades de este país las que tienen
que decidirse a actuar en base a principios y sacudirse
de la influencia perniciosa de un grupo pequeño,
pero poderoso económicamente, de mafiosos y ultraderechistas
de la comunidad cubana de Miami.
Sinceramente, confío en que algún día
Cuba no tenga necesidad de que personas como yo, voluntariamente
y por amor a su país y a su pueblo, vengan a
este país a luchar contra el terrorismo.
Todo hombre que se respeta a sí mismo se debe
antes que nada a su Patria. En los años de presidio
me acompañará siempre la dignidad que
he aprendido de mi pueblo y de su historia.
Muchas gracias.
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