Desde los 15 años se vinculó al Movimiento Sindical. Ya en 1921 fue elegido vocal del Gremio de Torcedores de Quivicán y en 1925 era integrante de este Gremio en Calabazar. Entre 1930 y 1935 fue miembro del Sindicato de la Enseñanza, primer intento integrador del movimiento magisterial en nuestro país, antes del triunfo de la Revolución. En ese largo accionar que fue su vida, no dejó de incursionar y superarse en técnicas pedagógicas, de desentrañar la filosofía y de la economía. Encontró como pocos los modos más eficaces de que todos entendieran los profundos mensajes del pensamiento martiano para la formación de las generaciones sucesivas. |